Propuesta de itinerario para desarrollar y fortalecer la autonomía desde la teoría feminista

Un saludo sororo a cada una. Me produce mucha ilusión recomenzar nuestras reflexiones y compartires, esta vez a propósito del libro “Claves feministas para el poderío y la autonomía de las mujeres” de Marcela Lagarde.

 

La autora nos regala pautas para desarrollar y vivir nuestra autonomía, lo que le da a este texto un carácter práctico y político no sólo teórico. Percibo claramente en él, un camino, un itinerario que conduce a una determinada postura existencial. Por eso, he querido titular mi comentario “Propuesta de itinerario…”. Voy a enunciar algunas pautas para ese proceso, sin la intención de agotarlas.

 

  • Comencemos nuestro viaje reconociendo (digo “re” porque este ejercicio al igual que alimentarnos, es una necesidad y una forma de vivir) ¿cuál es mi poder o poderes? ¿cuál es mi fuerza o fuerzas? Volvamos a revisar esas listas o descripciones de nuestro poderío, sobre todo aquellos que hacen relación a al poder transformador, al poder vital y esencial.
  • A la par de lo anterior, debemos implicarnos, si no lo estamos, en las luchas por los derechos como humanas y “como mujeres”. Según la autora, la humanización y liberación de las mujeres pasa por la construcción de su autonomía y ésta por la exigencia de las dos categorías de derechos ¿conozco mis y nuestros derechos? ¿los acerco a mi cotidiano? ¿Acompaño a otras/os?
  • Ahora bien, ¿qué clase de autonomía deseo y necesito construir o fortalecer? Hagamos el ejercicio de nombrarla, visionarla, imaginarla ¿cómo se siente ser esa mujer? ¿cuál es la simbología de mi autonomía? Las narraciones que hagamos deben desafiar el presente y la cultura patriarcal, desafiarnos a nosotras mismas y a nuestros grupos familiares y sociales. Aquí podemos adaptar toda clase de herramientas que nos ayuden a soñar-nos.
  • En esa visión también vamos definiendo ese “conjunto de hechos concretos, tangibles, materiales, prácticos, reconocibles” que constituyen nuestra autonomía. Marcela dice: “La autonomía es siempre un pacto social. Tiene que ser reconocida y apoyada socialmente, tiene que encontrar mecanismos operativos para funcionar”. Nuestra compañera Mónica Robledo comentó muy bien este aspecto, yo solo insinúo posibles cuestiones desde la autora que nos ayuden a decirnos, visionarnos: ¿qué sustento económico necesita mi proceso de autonomía? ¿cómo experimento mi sexualidad, debo transformar algunos de sus sentidos? ¿siento mi cuerpo, lo pienso, lo represento o de qué manera lo ignoro e invisibilizo? ¿de quién es mi cuerpo? ¿cuido la salud de mi cuerpo? ¿Cómo estoy comprometida con la mentalidad patriarcal del mundo y de la vida? ¿en mi ética cabe la autonomía? ¿qué normas jurídicas, no jurídicas, implícitas, consuetudinarias, no verbales y sagradas regulan mi vida? ¿Dónde estoy en la capacidad de hacer de la vida una experiencia estética y lúdica? ¿me posiciono como sujeta social, reclamo, reivindico, actúo, propongo, argumento y pacto en espacios privados y públicos? Este análisis vale para cada círculo de relaciones y para cada ámbito de la vida: familia, pareja, amistad, escuela, organizaciones... 
  • Es necesario reconocer la condición de género de las mujeres contemporáneas y reconocernos a nosotras mismas en ella. Marcela Lagarde lo resume en esta expresión: “Ser para los otros y ser para mí” (lo expone en las pág. 45-49). Enunciemos esta contradicción sin dramatizar, más bien haciendo evidente el conflicto: ¿Cuándo y cómo soy invitada a cuidar legítimamente de mí y al mismo tiempo cuándo y cómo se nos reclama colocarnos en función del servicio, la obediencia, el cuidado…? ¿de qué manera estoy resolviendo este conflicto? ¿qué aspecto pesa más hoy en día?
  • A partir de la página 50 la autora invita a escribir la biografía y afirma claramente que: “No hay autonomía sin biografía… para que haya autonomía se requiere repensar la propia vida... Si las mujeres modernas no tenemos biografías no podemos sobrevivir”. Nombrarme, decirme, situarme. Para que este espacio no se quede en un mero ejercicio intelectual, les propongo que compartamos alguna de tantas biografías que hemos escrito o que escribamos una nueva con los elementos que nos brindan estas claves ¿qué les parece? Este ejercicio nos ayuda a visibilizarnos y reconocernos. Es una forma política y ética de situarnos frente al paradigma patriarcal que invisibiliza, excluye, aísla y enajena. A propósito, aún no tenemos todas las fotos… ánimo chicas!!!
  • Pero hay más, Marcela nos invita a escribir la biografía de nuestras fantasías y contestar esta cuestión: ¿convertimos esta capacidad en planes y acciones? O por el contrario ¿la vivimos como una fuga o evasión de insatisfacciones, necesidades y temores? Se trata de darle curso a la capacidad fantástica desde nuestra facultad estética, inventora y emprendedora.
  • Lo anterior se une con la facultad y el derecho de atender nuestras propias necesidades y replantearnos la centralidad de la propia vida. En este sentido ¿qué pactos con las/os demás he construido? ¿qué pactos necesito? Dice la autora: “En la forma tradicional, como seres del no pacto, se espera todo de nosotras… es nuestra obligación natural cumplir con toda una serie de posturales del deber ser”. Cuando me ubico desde la postura del pacto es posible que emerjan sentimientos de culpa, descríbelos y exorcízalos…
  • Desde la pág. 60 Marcela nos invita a realizar un ejercicio con el espejo. Ponte delante de un espejo grande y pregúntate: ¿qué ves? ¿Acaso ves el objeto que han construido en nosotras? ¿te miras con la mirada de otra/o? o ¿ves lo que quieres ver en ti? ¿qué sientes? ¿percibes la que eres o aún ves la que fuiste?
  • Debo abdicar teórica y prácticamente de las formas de pensamiento que conciben el trabajo de las mujeres como negativo cuando “es realizado para sí misma”, o es positivo cuando “es para salvar a otros”. ¿Concibes tu trabajo como una cualidad positiva? ¿disfrutas los bienes materiales y simbólicos producidos por tu trabajo? ¿disfrutas con legitimidad del dinero? ¿tu dinero tiene dueño?
  • Finalmente completo mi biografía con mis especificidades ¿Qué tan específicas, singulares e individuales somos? ¿Cuán mal nos sentimos cuando resaltamos aspectos, valores y poderes propios? Hay un libro hermoso de Mercedes Navarro y Carmen Bernabé llamado: “Distintas y Distinguidas”. En su presentación dicen: “Las mujeres no hemos podido acceder a nuestra singularidad histórica y religiosa, por ello tampoco a una consistencia de género, porque nos ha tapado LA MUJER. Una ilusión, un fantasma inhibitorio que nos pesa como una losa”.
  • Por otro lado, debemos preguntarnos ¿En que soy semejante a las otras mujeres? Cuando contestes no te fijes en el cuerpo, o en la posibilidad de tener bebes… piensa por ejemplo en que compartes con las otras una historia, una posición social semejante, en que no tienes ciertos derechos…

Bueno, hasta aquí me trajo el rio. Me ha servido mucho mirar el texto como un camino, un viaje… con idas y vueltas, retrocesos y recomienzos… una especie de proceso de iniciación en el que se nos exige determinación y coraje para comenzar y permanecer. Que Dios/a nos ayude. Un abrazo para cada una.

 

Nancy Olaya.


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Comentarios: 4
  • #1

    Claudia Guzmán (miércoles, 29 diciembre 2010 09:21)

    Sólo al comenzar a leer ya me pareció sugerente el itinerario; todo él me sugiere como dice Lagarde, que la autonomía además de ser un pacto social abarca lo existencial (p.49) se da así ese doble movimiento, un ejercicio fuerte de conciencia y un replanteamiento de las relaciones sociales. Me gusta tu propuesta, me lo voy a trabajar.

  • #2

    nakawe (lunes, 03 enero 2011 15:31)

    ¡Hola Nancy!
    Muy interesante la propuesta y el desafío que nos propones. Pienso que cada cual ha de ir encontrando su camino y su momento. Hay que ir lento pero sin pausas, porque como dice Lagarde, tenemos que proteger nuestra integridad... Lo voy intentando aprender a duras penas… De todos modos, hace tiempo que venía pensando escribir mi autobiografía desde la perspectiva de género. Este deseo se lo compartí un día a las hermanas de mi comunidad.

  • #3

    Mónica Robledo (lunes, 03 enero 2011 16:35)

    ¡Vaya inspiración pedagógica! Gracias por compartir tu forma de mirar y de convertir el texto en un camino... vamos a andar!!

  • #4

    Beatriz Elena Herrera (miércoles, 12 enero 2011 09:45)

    Gracias Nancy por tu reflexión y propuesta de itinerario que nos hace posible y atrayente el camino de forjar nuestra autonomía al verlo como un proceso que nos lleva a una meta alcanzable, aunque como tú dices con idas y vueltas, retrocesos y recomienzos… Lo importante es mantenernos en movimiento hacia ella.,. Apuntaste a sugerencias prácticas que están a nuestra mano si realmente queremos y nos decidimos a recorrer este apasionante camino que compromete tantos ámbitos de nuestra vida y de la de otras mujeres.
    Ah me fascinó la imagen que nos compartes y la puse en mi compu. Gracias!