"Así aprendimos a ser hombres"

Este material me ha resultado muy curioso y útil para los grupos de adolescentes con los que trabajo habitualmente así como para trasladarlos a los grupos de hombres por la igualdad, que están tomando fuerza en mi comunidad; son hombres sensibilizados con su toma de conciencia de otro modo necesario de ser-estar-comunicar-se con sus compañeras de vida. Con el permiso de sus autores, me gustaría re-adaptarlo un poco a la sociedad sevillana, aunque en la base de los contenidos no existan demasiadas diferencias.


Me parece un material muy cercano que permite además reflexionar sobre conceptor y estereotipos muy arraigados en nuestra “conciencia colectiva”, y no sólo de hombres sino también de muchas mujeres.


Me gusta la invitación de sus autores/as en la introducción del material, cuando hablan de “una incitación al reto”. Estoy totalmente de acuerdo con ellos/as cuando afirman que la “construcción de la equidad de género y la prevención de la violencia, son tarea de hombres y de mujeres”. Es un convencimiento cada más vez más certero. Desde mi incipiente formación en teología feminista, y con todo lo que aún tengo que aprender, tomo conciencia de que, si bien, las mujeres hemos de tener presente en todo momento, nuestra capacidad de empoderamiento, y así lo hemos reflexionado en el material anterior de Marcela Lagarde, no podemos perder de vista que la comunidad humana la configuramos hombres y mujeres. (Tampoco quisiera quedarme en esa bipolaridad de género, porque por mi trabajo y en el reciente servicio público puesto en marcha, de atención a la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, el género va más allá de la bipolaridad…Eso sería tema de debate para otro foro). Y teniendo en cuenta, así mismo, mi experiencia de vida, en muchos casos, pasando por situaciones terriblemente dolorosas, debido a estos esquemas mentales no lo bastante abiertos y tolerantes como para entender estas realidades humanas.

 

Volviendo al hilo inicial, me parece acertado el título del material “Así aprendimos a ser hombres”. Podría decir con toda seguridad que es el primer material formativo y sistematizado que llega a mis manos sobre esta temática. A medida que he ido ahondando en estas páginas, me doy cuenta de lo poco que sé de mis compañeros varones. Quizás me he centrado tanto en salir de la situación de desventaja en la que los diferentes factores sociales me han colocado, que “pecas” de generalizar y prejuiciar. Desde luego, deseo ampliar misd perspectiva y siento la necesidad de compartir, dialogar y consturio con hombres, eso sí, con capacidad de escucha; que dicho sea de paso, no son excesivamente frecuentes, al menos en el entorno en el que suelo desenvolverme habitualmente.


Retomo una de las afirmaciones del autor en las que dice que “el trabajo de género con hombres es una tarea compleja…porque los hombres como género no estamos acostumbrados a cuestionarnos acerca de cómo somos o cómo nos comportamos. Sin embargo, continuamos diciendo que El cambio es posible”.


Respecto a los estereotipos de hombres, auqnue estén contextualizados en am-erica Central, existen una serie de indicativos que podrían generalizarse a todos los hombres machistas del mundo actual. Me refiero, como no a los siguientes:

  • Control e inexpresion de sentimiento y emociones.
  • Sentimiento de obligación hacia el cuidado y manutención de su familia.
  • Convencimiento absoluto de que él decide, piensa, y actuad rente al sometimiento y obediencia del resto de su familia.
  • Prioridad de su estado de ánimo y aficiones por encima de los miembros de su familia.
  • Convencimiento de ser quien debe dar placer a su pareja y de la misma forma, marcar los límites.


Con semejante responsabilidad sobre sus espaldas, ¿no se van a sentir angustiados? Esto no hay humano que lo resista. Y además, todo comportamiento que no se ajusta a éstos esquemas se minusvalora y se le descalifica con denominaciones con connotaciones femeninas, e incluso insultantes (“chuchinga” que equivale a poco hombre). 

 

Por otra parte me resulta novedoso tomar conciencia de la existencia de “masculinidades” para referirnos a diferentes formas “de ser hombre”, en función de la clase social, etnia, nivel educativo, orientación sexual, estado civil, grupo de edad, etc. Me parece interesante la breve reseña de los orígenes del Patriarcado y como desde él se van definiendo los roles del varon en las comunidades, a pesar de que mucho antes, existía una comunidad igualitaria.


Me resulta muy gráfica la extensión del patriarcado a través de los “tentáculos” extendidos por todos los ámbitos fundamentales: familia, escuela, medios de comunicación, grupo de iguales, iglesia…Al fin y al cabo, estas son las fuerzas vivas que sieguen educando y configurando a la persona también hoy. ¿Por tanto, que es lo que hace que el patriarcado siga ofreciendo tanta resistencia al cambio a pesar de todos los avances producidos en los modos de pensamiento?


A partir de estos mensajes adquiridos e interiorizados se generan los encargos y responsabilidades a la masculinidad, Y hablamos de algo similar al mencionar las “obligaciones” de los hombres respecto a las mujeres o a sus familias. Y una de sus principales responsabilidades y encargos que se les hace a los hombres, es su “autosuficiencia” aunque esta no es real porque ha asumido que sea la mujer quien le sirve en todas sus necesidades. Asi que el concepto de “autosuficiencia” es muy discutible por otra parte.


Me resultan especialmente curiosos los “marcadores” de la virilidad; y que me hacen reconocer una vez más, cuanto de interiorizados están estos marcadores en la conciencia colectiva ( por no decir en los genes) de hombres (y también de otras partes del mundo).


Destacar la celebración de la “balseria” como ceremonia de iniciación para hombres. Como no podría ser de otro modo, tienen que poner a prueba su fuerza física, su resistencia.


En el entorno de trabajo en el que me muevo habitualmente (un barrio con muchas necesidades sociales y educativas) se dan con mucha frecuencia este tipo de manifestaciones sociales violentas y agresiones entre grupos y bandas rivales, generalmente competidores en el sector del tráfico de drogas y que sin llegar a ser ceremonias sociales, sí ponen de manifiesto quién tiene el poder, quién manda sobre los demás, cuál es terreno de poder de cada uno, constituyendo todo un rito de iniciación.


El incluir preguntas para la reflexión en cada una de las unidades, permiten añadir conclusiones muy interesantes que se enriquecerían enormemente si se trabajaran de forma conjunta, primero en grupos de hombres, y en un segundo nivel de avance, con grupos mixtos, a poder ser de diferentes niveles de edad. Voy a intentarlo. Ya os contaré. 

 

María José Rosillo

 

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Comentarios: 5
  • #1

    Nancy Olaya Monsalve (miércoles, 06 abril 2011 16:13)

    !Querida María José!!! Que buen inicio hemos tenido con tu artículo. Me metí en tu cuento, un artículo ameno y muy sugerente. Voy a resonar un aspecto para no se tan larga:

    BIPOLARIDAD DE GÉNERO: es un esquema que se nos quedó corto para representar al ser humano y su realidad relacional. Quiero recordar un párrafo de Marcela Lagarde. Se encuentra en el libro que leímos.

    Ella dice: "Desde las teorías feministas contemporáneas de la sexualidad decimos que las personas somos polimorfas sexuales; es decir, no tenemos una determinación previa de la sexualidad y podemos vivir diversas formas de sexualidades incluso alternativas, simultáneas, contemporáneas, sucesivas".

    Sobre el mismo tema, y para complementar la idea, Elisabeth Schussler, en su libro "Los caminos de la Sabiduría", dice: "Al principio, las teorías feministas intentaron mostrar que es necesario distinguir entre 'sexo', en cuanto realidad física dada, y 'género', en cuanto construcción cultural. Otras más recientes van más allá, hasta el punto de defender que tanto 'sexo' como 'género' son construcciones sociales... Antropólogas feministas han señalado que no en todas las culturas y lenguajes existen sólo dos sexos o géneros; algunas historiadoras del género sostienen incluso que, por lo que respecta a las culturas occidentales, el sistema dual sexo-género es de origen más reciente...".

    ¿Por qué fue y sigue siendo útil este esquema dual? Porque fue montado para dominar, oprimir y excluir a la mitad de la humanidad, las mujeres. Es un sistema muy útil al patriarcado. Lo dices en tu artículo.

  • #2

    Rosa Emma (miércoles, 06 abril 2011 21:44)

    Hola María José recibe mi saludo cariñoso desde Bogotá, gracias por tu artículo es muy interesante, me encanto, resalto también lo relacionado con la bipolaridad de género, realmente nos hemos quedado en unos esquemas mentales demasiado estrechos, lamentablemente encuentro hoy esta mentalidad en los y las jóvenes de mi país, el año pasado realizamos unas producciones en video con un grupo de chicos y chicas, hicieron uno sobre Diversidad Sexual que se llama "Tan raros como los demás", fuimos hace como un mes a socializarlo en una universidad y algunos jóvenes tomaron unas posturas terriblemente tradicionales, yo me quede ploff!!! Igualmente pienso como tú que la carga que han tenido que llevar los hombres ha sido pesada....

  • #3

    Claudia Guzmán (domingo, 17 abril 2011 14:25)

    Hola María José,al conversar con jóvenes, hombres adultos me doy cuenta de los difíciles rituales de iniciación que tienen que vivir muchas veces para ser aceptados en los grupos "como uno más", en mi concepto se raya en la crueldad. Por eso veo que el proceso de reflexión debe abarcar lo grupal y lo individual sin privilegiar ninguno de los dos procesos. Muchas gracias por tu escrito.

  • #4

    Ernesto (viernes, 05 octubre 2012 05:58)

    Hola a tod@s... Sobre la masculinidad del s.XXI vista desde la psicología y el desarrollo humano, a quien le pueda interesar quiero recomendar un libro que acaba de salir titulado: "SER O NO SER HOMBRE. Viaje a la esencia de la identidad masculina". Teneis más información en este enlace. Saludos http://terapiapsico-corporal.blogspot.com

  • #5

    Nancy Olaya (lunes, 08 octubre 2012 11:38)

    Ernesto, mil gracias por tu información.