Repensar, desaprender y reinventar las relaciones

¡Hola todas y todos!!! Aquí estamos con la intención de compartir algunas reflexiones que suscitó la lectura de la cartilla “Así aprendimos a ser hombres”, un aprendizaje milenario y desafortunado que ha hecho mucho mal a nuestras organizaciones, colectivos, familias y personas.

 

Cuando pienso en la necesidad de reconfigurar las relaciones de género y las relaciones en general, mi imaginación se remonta hasta los albores de la humanidad. Existían otros tipos de relaciones, otras formas de organización e intercambio. Esto me da gran esperanza, porque también en nuestro inconsciente colectivo quedan poderosos resquicios de esas formas primigenias en donde las cosas eran distintas (la cartilla lo menciona de una manera sencilla y clara). Es una verdad que conocemos ¡Ese mundo existió, fue real!!!


Imaginemos una humanidad conformada por pueblos pacíficos, vinculados con el mar y con la tierra. Grupos sedentarios, amantes de las artes, el comercio y las buenas relaciones con sus vecinos. En sus tribus no existían diferencias jerárquicas entre los géneros. Su religión estaba basada la GRAN DIOSA, ¡qué bello!!! Esta información y otras muchas no son leyendas o mitos, es un conocimiento científico, no es el caso detenerme en ello, sólo quiero afirmar lo que dije en el párrafo anterior: ese mundo existió, hubo un tiempo en el que las relaciones de género eran equitativas, respetuosas, justas y reciprocas. ¡Volvamos al comienzo!!!


En la cartilla se nos recuerda que todas y todos sufrimos las consecuencias del sistema patriarcal, cuya dinámica es violenta, excluyente e inequitativa desde el comienzo. Las culturas de corte androcéntrico impusieron por la fuerza y la violencia sus dioses masculinos, su cultura, su organización y absorbieron lo femenino a un rol secundario e inferior. ¿Cómo subvertir este orden injusto e inhumano?


La propuesta educativa de la cartilla trae algunas claves muy interesantes, destaco las más significativas para mí, sabiendo que no solo los varones deben vivirlas, aprenderlas y reconfigurarse en consecuencia, sino que nosotras mujeres, niñas y jóvenes, socializadas en este sistema debemos convertirnos, volver a los orígenes. Cada una somos una “Atenea”, una hija de Zeus, quien se comió a su compañera y a la madre de su hija. “La absorción de Metis por Zeus puede verse también como un símbolo de la transición de la historia de la cultura griega, desde una sociedad matrilineal a una sociedad masculina, mundo dominado por el ego” (Maureen Murdock en “SER MUJER, UN VIAJE HEROICO”). Me encantaría abundar en estas miradas, pero paso a señalar esas pautas educativas propuestas por la cartilla y que como digo, son claves pedagógicas para ellos y ellas:

 

  • Debemos trabajar con los niños, jóvenes y adultos varones la expresión y el manejo de las emociones y los sentimientos. Expresar nuestro enojo sin llegar a la violencia. Esto vale también para nosotras las mujeres. Fuimos absorbidas a la cultura patriarcal, “somos hijas del padre” (expresión de Maureen Murdock).
  • Debemos desarrollar nuestra sensibilidad, la capacidad de escuchar, dialogar, manejar las diferencias de manera pacífica… Trabajar en equipo, aceptar las ideas distintas.
  • Aprender a respetas y hacernos cargo del medio ambiente y sus problemas actuales.
  • Vivir sexualidad de manera autónoma, responsable y afectiva.
  • Nutrir el cuerpo y el alma, dejar emerger la intuición, la creatividad, el sentido del humor y aprender de los sueños…
  • Debemos entender nuevas formas de liderazgo, basadas en el compañerismo en lugar de la dominación, en la cooperación en lugar de la avaricia, en el dialogo en lugar de la imposición.
  • Borrar de nuestra vida, nuestras posturas y criterios, ese código masculino de "todo está bien", que usamos para ocultar los sentimientos más profundos y para negar nuestra vulnerabilidad, necesidad y deseos.
  • … … …

En este sistema, a las mujeres nos toca la peor parte, pero tanto a hombres como a mujeres, nos corresponde por igual el empeño de resignificar los rasgos de género, las tareas, las pautas de comportamiento, los valores y las expectativas de acuerdo a todo este avance de la conciencia. Si el machismo se expresa fundamentalmente en los llamados estereotipos de género, ideas simplificadas y distorsionadas, como bien lo dice la cartilla, debemos con todas nuestras fuerzas, capacidades y poderes:

 

¡CONVOCAR A MUJERES Y HOMBRES PARA QUE DECIDAMOS ABANDONAR LAS REGLAS PATRIARCALES, YA!!!

 

Nancy Olaya Monsalve

 

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Comentarios: 7
  • #1

    Rosa Emma (jueves, 14 abril 2011 04:47)

    Hola Nancy

    Me parece hermoso lo que propones de Volver a los orígenes, que en definitiva, sería ser felices, desarrollando nuestra real esencia.

    ¿Cómo subvertir este orden? En estos días hablabamos con algunas mujeres de la revolución de las pequeñas cosas, ya lo estamos haciendo las mujeres y ya han empezado algunos hombres!!! en colectivo.

    Interesante esto de los nuevos liderazgos, esto me recuerda un artículo que leí en el periódico Meridiano de Córdoba en un artículo que se llama "Los animales también le jalan a la política" en la que comenta como los animales también manejan la democracia, el socialismo, las anarquías, las monarquías, la insurgencia, los golpes de estado y hasta la seguridad democrática.
    En la organización de hormigas y abejas existen las monarquías, en el caso de los elefantes, son las hembras las que llevan las riendas de la política, ellas son capaces de manejar lazos sociales de por vida con por lo menos 100 elefantes, gracias a la posibilidad de comunicarse infrasonicamente a través de kilometros de distancia;los monos son oportunistas ellos ayudan a quien les conviene, es decir solo a quienes tienen más poder, además intervienen en peleas, sólo cuando saben que van a ganar; en el caso de los lobos son populistas y a la vez defienden ferozmente su territorio, pero cuando se quedan solos se vuelven muy vulnerables. La organización mejor es la de los delfines ya que ellos conforman grupos compactos de amigos que estrechan sus lazos afectivos en busca del bienestar común de toda la sociedad!!! A aprender pues de los animales!!!

  • #2

    Nancy Olaya Monsalve (jueves, 14 abril 2011 08:28)

    ¡NUEVOS LIDERAZGOS!!! Marcela Lagarde en otro de sus libros llamado: CLAVES FEMINISTAS PARA LOS LIDERAZGOS ENTRAÑABLES, dice en la introducción: "Éstos no son liderazgos del pasado. Son los liderazgos que hemos ido inventando y descubriendo millones de mujeres en todo el mundo... Este liderazgo tiene varias características: una es el convencimiento... no buscan imponer, buscan convencer, muchas veces en minoría y desigualdad... otra es la acción. Son liderazgos de acción, son ejemplares. Es decir, hacer de las utopías , topías personales y colectivas. Esta relación entre el pensar, ser y existir me parece que es una clave histórica de los liderazgos de las mujeres..."

    Recomiendo ese libro. Lo he trabajado con grupos de mujeres, de directoras de colegios, etc y... francamente ofrece claves para transformar equipos de lideresas y lideres.

  • #3

    Claudia Guzmán (domingo, 17 abril 2011 14:39)

    ¿Recuerdas esa canción "Desaprender" de Luis Guitarra? Me parece que en mucho los procesos que propones tienen un componente de desaprendizaje de estructuras caducas y que lesionan el ser humano.
    Como educadora me planteo la necesidad de reflexionar los talleres, encuentros, sesiones de la temática que sean tratando de despertar esos otros alimentos que nutren y que mencionas allí: la intuición, el sentido del humor, la creatividad, el cuerpo. Gracias

  • #4

    Teresa del Pilar (domingo, 08 mayo 2011 17:57)

    Hola Nancy, gracias por tu compartir!

    Qué bonito e interesante lo que propones. Volver a la autenticidad de nuestro verdadero ser, a nuestras raíces, a las fuentes que nos constituyen y nos dan vida. Y esto como una posibilidad inscripta en nuestro inconsciente colectivo, en los arquetipos de cada persona. Sólo aquellas preguntas subversivas dirigidas hacia “dentro” harán posible remover esas capas que han ido cristalizando y desfigurando lo que en realidad somos. Situaciones que han posible emerger preguntas provocativas que nos conduzcan al rescate de nuestra fuente “salvaje”. Resignificar los rasgos de género, las tareas, valores, pautas de comportamientos, etc. a partir de lo que está inscripto en nuestra originalidad no ideologizada. Desafiante tarea cotidiana que implica acción-reflexión-acción.

  • #5

    María Esther Revelo (domingo, 22 mayo 2011 16:07)

    Nancy: me conecto con aquello de volver al comienzo de las formas de relación, de verdad que si, parecen realidades posibles en otros mundos y no en uno como éste. Pero nuestra esencia más pura nos informa no solo que así fué, sino que además nos indica hacia donde caminar. La voz interna de cada mujer pide a gritos vivir relaciones de armonía, de cooperativismo, de conección con el creador, con los hombres, con otras mujeres, con la naturaleza, creo que esto lo confirma la alegría que produce encontrar a otra mujeres y a otros hombres en esta misma búsqueda. No se si lo sientan ustedes así. Mi intuición me lo informa.
    Me encantó ese inventario de claves o pautas que nos muestran estar caminando hacia la reconfiguración de las relaciones de género. Yo propondría abrir un muro donde se colgaran estos que ya nos has propuesto y que entre todos y todas fueramos alimentando a la lista otras con base en nuestras experiencias personales y/ o de trabajo. Que interesante llamarlo por ejemplo el muro asi nos construimos como mujeres y hombres auténticos(añada algo a la lista). En algún momento nos daremso cuenta que son muchos los caminos por donde podemos volver a disfrutar de nuestras relaciones.

  • #6

    Nancy Olaya Monsalve (domingo, 22 mayo 2011 18:36)

    María Esther, me encanta la idea de fundar un muro que se llame: "ASÍ NOS CONSTRUIMOS COMO MUJERES Y HOMBRES AUTÉNTICOS"... añada algo a la lista... vale, pensaré la forma más funcional para nosotras y nosotros.

    Además gracias por tu comentario, un abrazo.

  • #7

    María Esther Revelo (lunes, 23 mayo 2011 21:12)

    - Nutrir nuestros lugares de trabajo y en general todos los ambientes donde nos desmpeñamos con nuestra intuición, creatividad, sentido del humor y sensibilidad.(está inspirado en uno de los de tu lista)
    Para los hombres el mensaje sería:
    - Nutrir nuestro trabajo con la expresión de sentimientos autenticos.